sábado, 30 de mayo de 2020

¿Quién?



¿Quién puede decir sobre mi andar?
¿Quién sobre mis tropiezos?
aún tengo ampollas que duelen como fragmentos de agujas
La voluntad persevera, el amor cubre mis llagas
Un nítido resplandor se cuela entre las hojas de los árboles
 De este otoño distinto,
el canto de las aves navega en mis venas
un azul de ganas perfora mi dormidera: a la diestra melodía de grillos
a la siniestra un sol de gorjeos.
Ya tengo algunos de hilos de plata que adornan mi melena
Porto con orgullo cada fibra me sobran razones,
No he desfallecido en mi quebranto
He sido fiel a mis principios,
temeraria, distinta, poco común,  adjetivos desde fuera…
Quién puede indicar sobre mis latidos?
Flor salvaje: no pido permiso para vivir

Sandra Taragán- vicairot

miércoles, 27 de mayo de 2020

Fuego consumidor




Soy fogata para quien me interesa:
Aquel que he elegido como mi instructor.

Flor de verano expandida entre rocíos brillantes,
sostenida por rocas de amor,
pan horneado entre muchas hogazas.

Un coro sostenido por arpas,
cuyas cuerdas son hilos de pescadores.

Me alimento para dar de comer
al afligido,
porque ese el objetivo que elegí.

Flecha de ternura,
que cuando llega al blanco
se desgrana en bálsamos para pies fatigados.

Canto cuando otros lloran para calmar su dolor
y sollozo cuando algunos se extravían,
visto el hastío de dignidad
porque eso es ser incuestionable…

Autenticidad castigada justamente por eso,
por ser veracidad,
mis certezas no se venden en mercados
ni se paladean con falacias.

Soy leal a quien es invisible
porque Él sí me ve,
me alimenta al tiempo oportuno,
me acepta y me quiere como soy.

Sandra Taragán - vicairot


martes, 26 de mayo de 2020

ZONA DIVIDIDA



Dividida por guerras,
dividida por creencias,
dividida por silencios e indiferencias.

Un discernimiento que mira hacia otro lado
Al sur,
Al norte,
Al este y al oeste, no importa

Brújulas imantadas que giran como una rueda
sin dirección
La Hipocresía cobra multa a quién use la prudencia
Enlodado suelo y resbaloso el pan
Zona dividida.

Sandra Taragán- Vicairot

15 de agosto de 2014

Nota: estimado lector observe por favor la fecha de creación de este poema.

domingo, 24 de mayo de 2020

TIEMPO




Palidece el tiempo, avanza entre rojos
codicia del hombre.

 Espasmo tembloroso
 puja! lágrima de muerte,
soledad entre escombros
caricias enlodadas en vómito.

Una espada gira ,el reloj no frena
gime lengua de mármol
¿derramas silencio?
 Grita el espanto no calles poeta, habla por ellos…
Hurgaré entre escombros, vaciaré latidos
para que tu vivas, aunque yo muera.
la sombra golpea, a ricos y pobres
ofensiva silenciosa:  elites estériles…
Sandra Taragán- Vicairot



sábado, 23 de mayo de 2020

Elementos




Cuando te elegí, una mirada besó la luna
parpadeo gigante de luna llena,
allá a lo lejos: un oblicuo cantar, el de las olas
movimiento silvestre,
sin represas,
buen augurio enmarcado en autonomía.

Un sombrero de alas cubrió mi antojadiza
 sed de libertad,
tú y yo: no obstante cada uno según su vereda…
Y ese instante fue el que nos unió.
Un quinto elemento, entero
fusionado entre los cuatro restantes
cuerdas de un laúd rojo,
rasgadas por aleteo de colibríes.
Y fue entonces que nuestra busca
 no fue necesaria…
Ya nos habíamos hallado.
Sandra Taragán- Vicairot

jueves, 21 de mayo de 2020

APETITO



Cuando me abrazas, todo mi cuerpo se sumerge
En un volcán erizado de chispas agrietadas por el viento
Las paredes mustias de amor rebosante
Tambalea el centro mismo de la tierra.

Tus remos son como la brisa vespertina
 Como los anillos de Saturno giran
Rotan por mi piel entregada
En el vuelo rasante de pájaros.

Como corona de flores mis labios abiertos
Buscan tu frondosidad viril
Todo mi cuerpo brilla como espuma de mar
Mi núcleo se contagia de tu respirar.
Férvido deseo que me empuja a tu cintura.

Cataratas de placer vehemente
Fenezco en la llanura de un río imaginario
Se abren las compuertas de los cielos
En un beso húmedo y latiente
Sensatez no hay, solo me enajeno y tiemblo.

Sandra Taragán- Vicairot









Cavilaciones a la espera



La estación de trenes duerme,
entre ellos hay sombras de pasado,
risas de niños saboreando helados,
una chiquilla aguarda a su abuela,
huele su aroma desde lejos.

Una muñeca más alta que la pequeña
le regala una melodía,
piel rosada, ojos grandes,
un abrazo que no pide permiso,
salpica el rostro de la anciana.

Despliegue de aromas a maní azucarado
y bagajes de besos recorren el recinto,
envolviendo a los pasajeros,
con pasos de arena.

Son encuentros,
 mitades que se juntan,
 abriendo expectativas
impulsos vitales, miradas necesarias…

Pasos que giran quebrando pasados,
hermoseando futuros
centrados en el presente.

Otro vagón llega, se escucha su esplendor
no más desencuentros.

Sandra Taragán- Vicairot